Ressenya

DARK PLACES: L.A. CONFIDENTIAL DE JAMES ELLROY

Primera edición de la cubierta.  Extraída de Wikipedia

Primera edición de la cubierta.
Extraída de Wikipedia

“Whenever someone asks me what the LA Quartet books are about, I say, Bad men in love with strong women”[1].

L.A. Confidential es una novela noir del escritor estadounidense James Ellroy, publicada en España en 1990 por la Editorial Debolsillo (Zeta). La obra es parte de un proyecto más amplio del escritor, el denominado  L.A. Quartet; éste se presenta como un auténtico canto fúnebre de una condición humana donde lo podrido es un cáncer que corroe cualquier cosa. Ellroy crea una Los Ángeles genéticamente peligrosa, donde todo está estimulado por la perversión; crea la Los Ángeles sedienta y miserable, acosada por gangsters, usureros, prostitutas, pornógrafos, criminales, policías corruptos. Nada se salva en esos lugares, nada huye de lo turbio y lo macabro. El mismo Ellroy admite que Los Ángeles, reacia a la ley, siempre había sido una ciudad rauda, edificada sobre el robo de los terrenos y sobre el odio racial[2]. Cada uno de los libros del Quartet es una fotografía viva e intensa, y cada uno de ellos derriba los confines de sus páginas para afluir en los otros libros, en otras historias, prolongándose en una contaminación recíproca. El Quartet se compone de: La Dalia Negra, El Gran Desierto (The big nowhere, 1990), L.A. Confidential y White Jazz (1992).

L.A. Confidential “no es simplemente un noir, es EL noir por excelencia”[3] y está considerada la obra maestra del hard boiled americano[4], tanto por la complejidad de la trama como por el estilo oscuro y turbio acompañado por un tono franco y eficaz. La Los Ángeles de los años 50, “estrictamente confidencial” dentro de los círculos del hampa, inmoral y podrida hasta las cloacas, “la Ciudad de Los Ángeles Caídos”[5], mundo despojado de ilusiones, de fachada mojigata, tras la cual se esconde la retorcida y perversa corrupción y la putridez, no solamente del cuerpo de policía sino también de la clase política y de la sociedad biempensante. La Los Ángeles deslumbrante y artificiosa de Hollywood. He aquí la metrópolis, incuestionable reina de la escena, en la cual se desarrolla la historia de los tres protagonistas: agentes de policía de dudosa moralidad que luchan contra el crimen con la violencia más cruda, involucrándose cada vez más en un vórtice de maquinaciones y asuntos sucios. La dreamland[6] llamada Los Ángeles se convierte en escenario de la podredumbre más profunda que reside en el ánimo humano. La ciudad, la auténtica y espontánea antagonista de la multitud endiablada y febril de personajes que la frecuentan, es como un viaje a la parte más oscura del hombre –y de sí misma- que los lleva a tender inevitablemente hacia el mal; “everybody gets a little dirty in the world of L.A. Confidential. Hypocrisy is the name of the game”[7].

La trama se desarrolla a caballo entre Nochebuena del 1951 y abril del 1958; el contexto histórico es el del boom económico post bélico bajo la presidencia del republicano Eisenhower, que se empeñó en transformar poco a poco la economía estadunidense en el faro del mercado occidental, en contraposición al enemigo soviético que asumió el mismo papel en Oriente. En los mismos años Hollywood empezó a resplandecer, popularizando Los Ángeles, lugar aparentemente perfecto para todas las personas que querían alcanzar fama y éxito bajo las luces de los reflectores[8].

Ed Exley busca y quiere la gloria y está dispuesto a todo con tal de hacer carrera y de sacudirse de encima la reputación del padre ex policía y del hermano caído en acto de servicio. Jack Vincennes, en poder de los fantasmas del pasado, interpreta el papel del policía perfecto: arresta a personajes públicos en frente de las cámaras. Bud White fue testigo del asesinato de la madre por mano de su padre; tras esta experiencia, odia a quien maltrata a las mujeres, a los espías y, en general, a todos aquellos que obstaculizan su trabajo de detective. Estos tres ambiguos defensores de la ley, en constante lucha entre ellos y en búsqueda de una justicia personal, están, en principio, implicados en el episodio llamado “Navidad de sangre”, una batalla entre policías y criminales que estalla durante la Nochebuena del 51 y que tiene pesadas consecuencias para muchos exponentes del departamento; pero el corazón de la intriga narrativa de la obra es la “matanza del Nite Owl”, episodio que devasta para siempre su existencias y que hace emerger, poco a poco, el ambiente turbio plagado de confabulaciones y prensa sensacionalista, connivencia entre policía y criminalidad organizada, poder político y corrupción. La historia se presenta como una mezcla perfecta entre noir fiction y realidad: de hecho, se destaca por la telaraña de personajes realmente existidos, entre los cuales Howard Hughes, William H. Parker –el jefe de policía de Los Ángeles en el arco histórico presentado, los mafiosos Jack Dragna, Mickey Cohen y Johnny Stompanato.

Cuando eres de Los Ángeles, declara Ellroy en la entrevista a The Paris Review, perteneces a Los Ángeles “de verdad y para siempre” [9]. De hecho, es lo que les pasa a sus personajes. Para Ellroy es diferente: él pertenece a Los Ángeles, pero la ciudad también le pertenece a él[10].

Los personajes de Ellroy son, antes que todo, “enigmáticos e incomprensibles cuanto la mente humana puede ser”[11]; atrapados en el ambiente hostil de la Los Ángeles de los años 50, vacilan en la línea de sombra que divide el bien del mal. Cada uno de ellos persigue una despiadada lucha por la sobrevivencia, siguiendo el propio interés u ocultando las propias debilidades. Los tres detectives protagonistas de la novela vagabundean por las calles de esta jungla urbana en búsqueda de sí mismos en compañía de sus fantasmas, excavando en la podredumbre de las situaciones en lo que se ven implicados; los protagonistas son tan diferentes entre ellos por carácter y moralidad que actúan a menudo el uno contra el otro, dispuestos a ponerse bajo acusación con tal de predominar y de obtener reconocimientos. Bud White, con “aquella expresión de hombre de Neanderthal que hoy en día va tan de moda”[12], es rudo y violento, un verdadero mastín del departamento. “Bud es Ellroy que vio morir a su madre”[13], es una mezcla de ingenuidad y violencia, sin duda el más afligido, atrapado entre su etiqueta de duro, el respeto por todo el universo femenino y su índole de mano larga. De los tres, representa el id[14], el aspecto irracional, inquieto y salvaje del alma humana. El drama de su reclusión existencial llega al ápice durante la conversación con Lynn Bracken, ex prostituta socia de Veronica Lake y amante de Bud, después de que ella ha tenido una relación sexual con Exley:

“Fu il suo mezzo sorriso a fargli capire. – Sei andata a letto con lui. Lynn distolse lo sguardo. Bud la colpì, una volta, due, tre volte. Lynn offriva la faccia ai suoi pugni. Bud smise quando capì che non poteva piegarla”[15].

Este fragmento no sólo sanciona el clímax personal de Bud, sino que también revela las primeras señales de colapso de la relación de hostilidad entre él y Exley al compartir la dark lady de la novela, la strong woman, que no se doblega ni siquiera delante la bestialidad de Bud.

Ed Exley es, en principio, “el arribista, el débil, el espía”[16] que, como escribe Ellroy en la novela, ha heredado el oportunismo del padre[17]. El caso del Nite Owl se presenta como una analogía del famoso caso Arethon del 1934, cuya solución se debe al padre. Distinguido, frío y formal desde fuera, fuego vivo dentro, Ed se transforma, poco a poco, en un óptimo investigador. Detestable al principio, en realidad es un personaje complejo de entender, consumido por las obligaciones y por las expectativas proyectadas en él. Las desavenencias iniciales con el agente White, que pronto se convierten en áspera cooperación en el caso Nite Owl y que, al final, se transforman en un sentimiento de recíproco respeto y comprensión, se deben a la testificación de Exley contra a algunos policías que participan en la pelea conocida como “Nochebuena de sangre”; entre ellos, Richard Strensland, compañero de trabajo de Bud. Jack Vincennes está torturado por su pasado de alcohol y droga difícil de olvidar, que le costó su cargo en la Brigada Antidroga. Indiscutible estrella del tabloid, Jack organiza detenciones espectaculares por cuenta de Sid Hudgens, editor de una revista sensacionalista llamada Hush-Hush. Aplastado por el sentimiento de culpa, aprovechador a la apariencia, “acaba por ser la víctima de sí mismo”[18].

“A ciertos hombres les toca el mundo entero, a otros una ex prostituta y un viaje a Arizona. Tú estás entre los primeros, pero, Dios mío, no te envidio la sangre que pesa sobre tu conciencia”[19].

Carolina Mattolini Ciurans

Bibliografía

[1] Revista The Paris Review, ibid.

[2] ELLROY, James, Mis Rincones Oscuros, 1998, Ediciones B.

[3] Revista Paper Street, “L.A. Confidential – James Ellroy”, Selene Coccato, [http://rivistapaperstreet.wordpress.com/2010/11/15/l-a-confidetial-james-ellroy/], [Citación traducida personalmente, en idioma original: “Questo libro non è semplicemente un noir, è IL noir per eccellenza]

[4] Blog Germania, “La crisi e la salvezza”, Riccardo Motti, 10/07/2012 [http://riccardomotti.wordpress.com/tag/recensione-l-a-confidential/]

[5] ELLROY, James: L.A. Confidential, Arnoldo Mondadori Editore, Le strade del giallo, 2004, pág. 268

[6] Periodico Los Angeles Times, “Depravity in Dreamland: L.A. CONFIDENTIAL by James Ellroy”, Dick Roraback, July 08 1990

[7] Blog The Urban Politico, “L.A. Confidential by James Ellroy”, [http://www.theurbanpolitico.com/2012/03/book-reviews-la-confidential-why-is-sex.html]

[8] Blog Germania, ibid.

[9] Revista The Paris Review, ibid. [Citación en idioma original: “I am from Los Angeles truly, immutably. […] LA of that period is mine and nobody else’s”]

[10] Revista The Paris Review, ibid.

[11] Revista Paper Street, ibid. [Citación traducida personalmente, en idioma original: “Profondi, “chiaro scurali” , enigmatici e incomprensibili quanto solo la mente umana può essere”]

[12] ELLROY, James, L.A. Confidential Arnoldo Mondadori Editore, Le strade del giallo, Milano, 2004, pág. 381 [Citación traducita personalmente, en la versión italiana: “Ha quell’espressione da uomo di Neanderthal che oggi va tanto”]

[13] Revista Paper Street, ibid. [Citación traducida personalmente, en idioma original: “Bud è Ellroy che ha visto morire la madre”]

[14] Blog The Urban Politico, “L.A. Confidential by James Ellroy”, [http://www.theurbanpolitico.com/2012/03/book-reviews-la-confidential-why-is-sex.html]

[15] ELLROY, James, opus cit, pág. 402

[16] Revista Paper Street, ibid, [Citación traducida personalmente, en idioma original: “Ed Exley è, inizialmente, l’arrivista, il debole, la spia”]

[17] ELLROY, James, opus cit, pág. 54-55

[18] Revista Paper Street, ibid. [Citación traducida personalmente, en idioma original: “Finisce col diventare vittima di se stesso.”]

[19] ELLROY, James, opus cit, pág. 500

 

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