El vecino del alcalde

Morir, morid, morir

Cuando se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su sofá convertido en un monstruoso insecto. Estaba tumbado junto con los otros dos, los pies estirados encima de un cadáver. Yo estaba como él, apenas podía moverme y en mi tripa una serpiente jugaba con mi intestino delgado. Una araña sobre mi cabeza, donde acaba el cuello, repicaba con sus patas como si fueran agujas. Olía fatal, todo. Cada partícula de la casa estaba pintada con este aroma fétido y de alcohol, y si intentabas limpiar, cada un, dos, tres volvía. Un, dos tres, y otro muerto por la mañana. Un, dos tres, y alguien se cayó por la ventana. ¿Importa? Veo que a nadie, ¿así quién puede darme órdenes? A nadie le importa nadie. Presente: intento dormirme pero solo puedo cerrar los ojos. Basta. Le miro y no me reponde, miro al otro y lo mismo. Queda uno durmiendo, un, dos, tres, no queda nadie. Mira alrededor como nosotros y en un, dos, tres dirá “¿quién va a tirar los cadáveres?”:

-¿Quién va a tirar los cadáveres?

¿Ves? Y ahora todos diremos “No”:

-No.

Y ahora cogeremos nuestro vaso cada uno y miraremos quién lo tiene más vacío. Efectivamente, no tengo vaso, lo he perdido. No sé a quién le tocó antes pero siempre recuerdo esta rutina. Quisiera matar a alguien. ¿A quién le importaría si matara a uno de estos? A nadie. Levantar el peso muerto de tu cuerpo muerto es insoportable, la araña clava sus aguijones y baila, la serpiente sigue su perdido curso. No pienso tirar los condones. Necesito desahogarme. Subo las tediosas escaleras con un balanceo poco normal para una persona reconocida como sobria, supongo, intento no caerme por segunda vez, mantengo la estabilidad pero no me encuentro muy estable. Estoy en el lavabo. Ahora llega lo mejor del día, saco el móvil con su tapa grasienta, oh sí, Google, llegó el momento de desahogarse, no hay conexión. Otra vez. No hay conexión. Golpeo la puerta, bajo las escaleras y me caigo, la serpiente quiere salir. Salgo fuera, el cielo es blanco, el suelo es barro, con restos de ceniza llevadas por el viento. me precipito en él. Dolor.

Falsa alarma. A unos cuatro metros hay unos pantalones, unos calzoncillos y una camiseta presentables, entre otras cosas. Me quito como puedo el barro de mi frente y estómago, bueno, y de paso, de mis partes. Creo que podrían ser de mi talla.

Vuelvo a la casa y todos han abandonado su sitio, oigo a alguien en la cocina.

-No hay internet.

-¿Y?

-¿Cómo que “y”? No hay porno.

-¿Y qué?

-¿Cuánto llevas aquí?

-Ni idea. ¿Quieres moloko?

Capullo. Será mamón. Cálmate. He de tirar cadáveres. 1,2,3,4 en la cocina. 2 en el pasillo. En el salón 1,2,3,4,5…Timbre. Voy para allá. De alguna forma siempre la realidad encuentra la manera de molestarme, lo mejor es que es muy original. Aún no son horas de que venga la gente. No debería abrir la puerta, nadie se lo merece. Abro la puerta.

Esta fue la reacción:

00:00:00:89: Una chica.

00:00:01:15: Sus ojos. Las cejas se arquean como signo de sorpresa, de cohibición. Sentirse intimidado.

00:00:01:30: Es guapa. Empiezan a estirarse los labios hacia la derecha para formar una sonrisa.

00:00:01:40: No se fijará en mí. Expresión facial seria y de repulsión.

00:00:04:27: Estoy en el sofá, solo. Preguntó si queríamos ir a la Manifestación, le dije que no y cerré la puerta. Quizás me he pasado.

Acabo la cerveza y cojo el primer cadáver. Está atardeciendo. Lo tiro fuera, justo en la entrada. El segundo. El tercero. Es curiosa la gente, te mira anonadada y acto seguido su cuello regresa a su dirección inicial, como si hubiera visto algo desagradable o se hubiese ofendido consigo misma al contemplar algo muy personal, pero ajeno. Algo así como “esto no es lo que me toca ver, sigue recto”. En fin, llegan los primeros huéspedes, cuatro chicos y dos chicas, mal número, para mí, aunque tampoco importa, la verdad es que hoy no me apetece. Los miro, me miran y los envío de vuelta: para poder entrar primero has de aportar algo en nuestra biblioteca o gasolina. Me gusta la biblioteca, es lo mejor de la casa, me gusta que se repitan las obras, Beefeater, Eristoff, Ballantines, me gustan los clásicos, leerlos, volverlos a leer. Me pasaría la vida haciendo lo mismo, y lo hago, pero he de recoger cadáveres.

Este es el último, estaba escondido en el armario de arriba, a saber cómo murió.

Lo dejo en la entrada, descanso, veo que hay mucha más gente haciendo cola, como 15 o 20, son de la Manifestación, han tardado en darse cuenta que nada tiene sentido, la lucha no lleva a nada, el horizonte se ha hecho oscuro, lanzo la botella vacía a un lado y arrastro el muerto hacia la parte trasera donde se depositan nuestros hermanos del amor y de la vida. Departamento de objetos perdidos. La verdad es que me gusta hacer esto, arrastrar muertos, carne de nadie, es mejor que estar hablando con la gente de allí, qué tal, cómo te llamas, qué traes, cada uno es un cartel que en el que pone inscrito “sin novedad, no soy nadie, ayúdame”. Te ayudaré, te ayudaré, solo si estás muerto: gasolina, cerilla, luz. Podría matarlos a todos y no pasaría nada, de hecho en el almacén hay una motosierra, ¿no? Vamos a investigar. Creo que sería la mejor forma de ayudarles. Escobas, barriles de cerveza, telarañas, una moto hecha polvo y la motosierra, aquí. Funciona.

04:29:21:84: Echo de menos a esa chica.

Salgo del almacén y me encuentro con una conga que rodea el edificio compuesta de seres que a cada un, dos, tres pierden una prenda de ropa y alcohol por el camino. No serán nadie pero caminan, bailan, se van repartiendo el alcohol de sorbo en sorbo y se quitan la ropa, a la vez. Me encanta. Me uno a ellos, la mano derecha con la motosierra, a nadie le importa.

Nosecuantas vueltas alrededor y entro en casa con calzoncillos y la motosierra. Se escucha el golpe de un cráneo contra el suelo desde una distancia de tres metros: la fiesta ha comenzado. Estoy borracho, 1,2,3, lo estoy aún más. Le robo el vaso a un tío que lo está haciendo y estoy aún más borracho. Voy a la biblioteca y no tengo piedad. Los voy a matar a todos. Estoy muy borracho y 1,2,3, muy borracho. Sigue mi ritmo. Creo que alguien me llama.

-Emsueñsdealgd.

-¿Qué? Monosílabos por favor…

-¿Nsemsvstoamtes?

-No, no quiero hacerlo contigo.

-qedces?

-Porque no.

Subo la doble escalera a tientas y voy hacia los dormitorios, cuatro tíos lo están haciendo. Van muy rápido para mis ojos, no paran de gritar. Lo contemplo con estupefacción, pero tampoco me impresiona.

-¿Tenéis porno? Eh, ¿tenéis porno?

-Vete a la mierda.

Enciendo las motosierras y me dan dos móviles. Voy a los lavabos. Llegó el momento de desahogarme. Han dejado de gritar esos tíos, toda la multitud de hecho. Ahora llega lo mejor del día, saco los móviles con sus tapas grasientas, oh sí, toco con mi doble dedo a Googogle, llegó el momento de desahogarse, pero alguien grita, y desde fuera, no en la casa, si no fuera. Son gritos de la Manifestación, aún. Cuatro segundos de vacío. Me deshago de todo objeto en mis manos. ¿La gente sigue teniendo fe? Espera, ¿después de tanto tiempo aquí, me he equivocado? No, pero ellos siguen con sus gritos. Y yo aquí, un papel desnudo pero vacío, hacía tiempo que no pensaba. Me gustaría tener espejos, aquí. Soy un escombro, destino: ceniza. Supongo que todos acabaremos igual, pero ellos, no sé, tienen algo por lo que luchan. ¿Tiene esto algún sentido? ¿Qué dirección tomar? ¿Qué dirección soy, la del viento, la del alcohol, la de la muerte, la del sexo? La hecho de menos. Mientras divago, la araña ensancha su campo de baile y es un baile frío. Mañana no pienso limpiar todo este rojo. Voy a dormir, mientras la araña proyecta su sombra cada vez más grande en mi cabeza, con su frío baile sin sentido, que es lo único que le importa. ¿Y para mí, hay algo más?

Sergi Saranga Reguera

 

Advertisements

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s